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Así se está reconstruyendo en Gipuzkoa un ballenero vasco del siglo XVI

Astillero Albaola Canthynnus
Por Canthynnus Team en Cultura

En 1563 el ballenero San Juan salía del Puerto de Pasaia con a rumbo Canadá en busca de ballenas. Hoy unos enamorados del mar y la navegación construyen una réplica. Una historia apasionante.

Esta es una de esas historias que hacía tiempo queríamos contar porque aúna todo lo que nos mueve en Canthynnus: mar, comunidad, historia, cultura, sostenibilidad y una enorme pasión y determinación por perseguir un sueño: la de Xabier Agote y sus colaboradores.

En 1563 el ballenero San Juan salía del Puerto de Pasaia (en Gipuzkoa) para cazar ballenas en la costa de Canadá. Aunque en esa época el mar podía ser el trampolín hacia una nueva vida mejor y llena de riquezas, lo cierto es que también podía acabar con el futuro de los marinos. El ballenero nunca volvió y, como tantas otras, su historia estuvo prácticamente olvidada hasta que se descubrieron sus restos en 1978. Hoy en día, en el mismo lugar del que salió y en el que se construyó, una réplica exacta está a punto de ser finalizada y botada de nuevo al mar gracias al empeño de Fundación Albaola, una museo-astillero que queremos que conozcáis.

Un viaje a la historia desde Pasaia

Fundada por Xabier Agote en 1997, Albaola es una de esas iniciativas que nos encantan en Canthynnus y que pretenden poner en valor una forma de trabajar ligada al mar y la tradición. Su ubicación no es casual ya que el Puerto de Pasaia, un precioso puerto aislado del Cantábrico gracias a un estrecho canal natural, fue durante el siglo XVI uno de los principales astilleros España. De allí salían naves como la nao San Juan, preparadas para pasar en Terranova hasta nueve meses para cazar ballenas y que volvían con 1.000 o 2.000 barricas de aceite, pero también se construían barcos para la Armada Real. Una zona en la que se investigaba con materiales como la madera y el hierro de cara a poder afrontar estancias tan largas y duras y donde ahora el astillero Albaola está tratando de recuperar esta tradición.

Albaola, la factoría marítima vasca

Aunque desde su apertura el astillero Albaola ha construido ya numerosos barcos basados en modelos antiguos, muchos de ellos los podéis ver en su Instagram, el proyecto de la nao San Juan es sin duda el que más llama la atención y por el que han sido noticia en prácticamente todo el mundo. El barco fue una obsesión desde hace décadas para Xabier Agote desde que supo del hallazgo del pecio cerca de Red Bay, Canada. Gracias a las frías aguas de la zona, era el barco mejor conservado del siglo XVI. Su objetivo estaba claro: quería reconstruirlo tal y como se hacia en la época.

En 2014 la Fundación empezó a ensamblar la San Juan replicando así el proceso de la construcción de la original, recuperando los oficios y técnicas navales del siglo XVI y estableciendo contacto con las relaciones con regiones y países que en el pasado fueron proveedores de materiales y avituallamiento. Así, basándose en los documentos históricos de la época, muchos materiales no solo proceden del País Vasco. Algunos son de Bretaña, La Rioja, Aragón, Labrador, Pirineos o la misma Terranova. Además, la fundación es un proyecto internacional y cuenta con alumnos que han venido de Brasil, Colombia, Grecia, Austria o Alemania.

ALBAOLA | LinkedIn

Por cierto, una cosa que nos encanta en Canthynnus es su uso final una vez construido y navegando: además de poder ser un barco-museo con información sobre la caza de ballenas de los marineros vascos, se ha planteado que se pueda convertir en un barco de mercancías a vela 100% libre de residuos. No sería el primero, por ejemplo el restaurante Noma de Copenhague, elegido como el mejor del mundo, lleva algunos de sus pedidos de vino en la goleta Tres Hombres, construida a partir del casco de un antiguo barco de pesca.

Aunque la botadura del barco aún no tiene una fecha fija, todo parece indicar que será a lo largo de este año 2022, el proceso puede verse visitando el astillero (en estos momentos está cerrado por obras pero puedes reservar y ponerte en contacto con ellos a través de su web).

Un proyecto colaborativo

Como rezan en su web, todas las piezas de la nao San Juan, desde la más pequeña hasta la mayor, son imprescindibles. La construcción de la San Juan se sustenta en gran parte gracias a la financiación privada tanto a través de las visitas, como mediante el micro y macro patrocinio de piezas. Mediante micromecenazgo se pueden patrocinar las siguientes piezas: un clavo por 40€, un metro de cuerda por 75€ o una polea por 300€.

Las grandes piezas también están siendo financiadas mediante la iniciativa privada. Si te apetece y tienes un capricho puedes participar para patrocinar el palo mayor.

Ya van por el 70% del barco financiado. Desde Canthynnus estaremos muy atentos para daros la noticia en cuanto esté completo.